Los loros son animales longevos, algunos llegan a vivir hasta 50 años. Destacan por su inteligencia y son capaces de reconocer a sus dueños.
Por lo general se alimentan de semillas, frutas, y verduras. Los más pequeños se nutren con mezclas comerciales de semillas (alpiste, mijo), junto con pan, verduras y fruta.
Sus bebederos y comederos deben ser, de preferencia, de material enlosado para evitar que se oxiden. Además, ambos deben estar siempre limpios, sin restos de comida o materia fecal.
Es importante que tengan en su jaula troncos con corteza u otros juguetes lo más naturales posibles para que jueguen con ellos, los rompan y se limen el pico.
Los loros se aburren, se estresan y son además muy competitivos, por eso necesitan que se dedique tiempo a su cuidado.