Es una reacción de hipersensibilidad a uno o más componentes de la saliva de la pulga. Si bien las pulgas son un problema común en el verano, un gato alérgico puede presentar este problema durante todo el año, pues bastará una sola pulga para causarlo.
Aplica a tu mascota un producto antipulgas de larga duración (FRONTLINE o FRONTLINE COMBO). Complementa el tratamiento pasando aspiradora por las alfombras.
Son lesiones de la piel en diversas zonas causadas por parásitos externos microscópicos (ácaros).
Existen principalmente tres tipos de sarna:
Como estas dos últimas son altamente contagiosas y no es fácil diferenciar una de otra, es necesario que lleves a tu gato al veterinario para que dé el diagnóstico a través de un frotis de la piel, y según eso indique el tratamiento adecuado.
El veterinario te indicará el tratamiento según el tipo de sarna
La rabia es una enfermedad aguda del sistema nervioso central que afecta a mamíferos, incluidos los humanos. Es causada por un virus Rhabdovirus que se transmite por la saliva.
Se transmite principalmente por la mordedura de un animal infectado, a través de la saliva. El virus penetra el tejido nervioso, para luego migrar hasta el sistema nervioso central y las glándulas salivales desde donde se libera.
El virus, sin embargo, no resiste el calor, además que muchos desinfectantes lo inactivan fácilmente.
Los signos clínicos se presentan de 2 a 8 semanas después de la infección, que es el tiempo de incubación del virus.
La rabia puede manifestarse a través de un comportamiento sumamente alterado y agresivo (forma furiosa) pero también a través de parálisis y trastornos de la deglución (forma muda).
Es importante resaltar que no todo animal mordedor tiene rabia. Es importante mantener la calma, identificar al animal mordedor, solicitar su certificado de vacunación antirrábica vigente y lavar y desinfectar profusamente la herida.
Si tu mascota ha sido vacunada, llévala a un médico veterinario para que te indique el tratamiento a seguir.
Es una enfermedad viral, que puede afectar a cualquier gato sin distinción de edad, sexo o raza y llegar a causarle la muerte.
La principal vía de contagio en un gato adulto es a través del contacto directo con la piel, el pelo y las secreciones de un gato infectado.
Una forma muy frecuente de adquirir esta enfermedad es cuando el gato sale a pasear y se cruce o acicale con gatos infectados.
Si sospechas que tu gato puede padecer de leucemia felina, no dudes en llevarlo de inmediato al veterinario.
El tratamiento incluye antibióticos, moduladores inmunológicos, fármacos antivirales e incluso transfusiones que pueden prolongar su vida, en caso de que la anemia esté presente.
Los gatos que sobreviven a esta enfermedad continúan su vida normal, sin embargo serán transmisores por el resto de sus vidas.